
Mi sensibilidad al fin está en reposo o quizás simplemente agoniza, se resiste por más años que llevo tratando de persuadirle; y a pesar que le he traicionado por largas horas, días o meses; no lo sé, ya no lo recuerdo, sigue ahí, sigue aquí... no sé, ya no lo recuerdo.
Está extenuada, seguramente buscando el modo de recuperar sus energías o por su cristalina esencia da tregua a mi alma, no desea morir y sabe que su vida está ligada a mi, pero estoy agotada, con una pequeña valija a mi andar, saturada más de sueños, que de recuerdos, con un par de besos robados a ese amor soñado y con el amor oculto en el último rincón de ella, desde aquel día en que expresó que aguardaría ahí esperando a sentirse amado.
Con instintos asesinos desde que le veo lentamente morir, desde que agoniza, desde que aprendí a descubrir y reconocer sus intentos en salir de esa tan estrecha esquina... mis lágrimas lo delataron y su ansiedad lo traicionó al escuchar la voz de aquel músico ladrón, le prometí que ya no oiría falsas alarmas.
Mis brazos podían confirmar mi palabra, ellos sabían que no se volverían a entrelazar, perdieron fuerza y su mirada está perdida hacia el suelo, esperando ser levantados y sentirse soportados.
Le pedí que confirmara con mis oídos, ellos sabían que no escucharán aquella exquisita risa, ni aquel complejo y bello instrumento y prefirieron omitir comentario alguno de aquellas hirientes palabras escuchadas, con el fin obviamente de que el amor no se dañase aún más.
El amor, dudoso, preguntó también a mi manos, ellas apaciguadas ya no acariciaban su piel, ni aquellos suaves cabellos de bebé, que reflejaban su peculiar personalidad, luego por un momento observó si había quedado alguna mariposa revoloteando en el estomago, pero no encontró absolutamente nada, dio una pequeña mirada a aquellos ojos que ya no brillaban...evitó hacer comentario alguno, pero se atrevió a palpar mi fría piel.
Convencido casi en tu totalidad siguió la senda en dirección hacia su fiel amigo el corazón, fue desolador observar aquel estado, pero debía estar seguro y tener la certeza de que yo no le engañaba, debió caminar un poco más en esta ocasión, la búsqueda no fue tan rápida como unos meses atrás, en aquel tiempo en el cual los latidos componían bellas notas para que las mariposas bailasen y cuando aquel cuerpo en el que habitaba le enviaba calor a tal punto de desnudarle, a tal punto de ahogarle, a tal punto de dejarle sin respiración.
Mi mente ha preferido, como bien ha sabido hacer, dedicar y doblar esfuerzos en el área profesional, esto ha mermado mi cansado cuerpo. Mágicamente su sabiduría ha abarcado terreno, creando grandes lagunas mentales, por largas horas, días o meses, no sé, ya no lo recuerdo...
Mis pies por su parte no quieren caminar, están perplejos, desorientados, no quieren tener que ir a aquel lugar donde él no está.
Mi sabía mente de rata budista en baja voz habló "no te preocupes yo te acompañaré como en todos estos años a estar sola, tenemos de nuestra parte al bullicioso silencio, tu enorme soledad, tus desorientados pero firmes pies, a tu callada pero honesta boca y a tus fuertes manos, que al menos pueden escribir lo que tu noble pero tonto corazón y su pobre amigo el amor no han sabido expresar.
Sol!... dijo el amor, "fui yo el que iluso y salí corriendo del rincón de la valija, al escuchar tus labios decir "te amo", pensé que tendría lo que tanto tiempo he esperado... alguien que me ame"!!!
Rebatí rápidamente que he firmemente tratado de convencerlo..."él se ha ido" (una manera metafórica de expresión, con el objetivo de minimizar el dolor, en realidad nunca estuvo), además aquel tonto corazón por ahora no sería un estorbo, lentamente se secaba, poco a poco, al igual que la agonizada sensibilidad.
Mi boca no tendría que inventar nuevas maneras de besarle, podía confesar que mis labios no lo volverían a besar, él había muerto... y la muerte no aprende a besar.
"No, no lo hace", respondió débilmente el amor, "así como tampoco lleva los recuerdos junto a ella... ¿o no recuerdas?", pregunto tristemente..."no recuerdas que los llevas junto a mi y junto a tus sueños.......al otro extremo de tu valija".
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